Blanco cero
El invierno no es ausencia, es refugio. La nieve no apaga, resguarda. En cada rama desnuda, en cada superficie blanca, se esconde la certeza de que la vida se repliega para renacer con más fuerza. La naturaleza nos enseña, en su tiempo de pausa, que el silencio también es fértil y que incluso el frío guarda la promesa del retorno.